La jugadora gallega es solo un ejemplo de la cantidad de talentos que hay para el deporte rey entre las chicas a nivel nacional e internacional

Hablar de la mujer y el fútbol juntos no debería resultar extraño en estos tiempos que corren. Los estadios están llenos de aficionadas que se dejan la garganta por el equipo de sus amores, debaten en Twitter cualquier jugada polémica de cada jornada y se saben al dedillo todas las noticias de la actualidad deportiva. Sin embargo, cuando se habla de fútbol femenino, la cosa cambia. Solo los más forofos están puestos al día de cómo va la Liga Femenina y cualquiera de sus jugadoras puede salir perfectamente a comprar el pan y pasar desapercibida. Aún así, poco a poco van cambiando las circunstancias y una de las razones es que el deporte rey cuenta con profesionales que tienen una larga trayectoria llena de títulos y se merecen, como mínimo, un reconocimiento por parte de sus compatriotas. El mayor ejemplo a nivel nacional es el caso de la capitana de la selección española, Vero Boquete. Si alguien no sabe quién es, ya está tardando en aprenderse su nombre, pues el haber jugado en las ligas de fútbol femenino más importantes del mundo y ser la primera española en conseguir una Champions y una candidatura al Balón de Oro son motivos suficientes para querer saber quién es ella.

Sus primeros pasos, apoyada por su padre

Cuando alguien posee una aptitud para algo, ¿a qué se debe? Gran culpable de ello suele ser la genética y en el caso de Vero Boquete no iba a ser menos: su padre es entrenador de fútbol y este le transmitió esta pasión a sus dos hijos. “Él es el culpable de que me haya enamorado de este deporte. Desde pequeña, he estado siempre muy ligada a los equipos con los que entrenaba y a los valores del fútbol que él me trasmitía. Mi hermano también lo practicaba y siempre me empujó y animó a jugar”, afirma Vero.

La jugadora del Bayern de Múnich recuerda que cualquier lugar era bueno para dar patadas a un balón: el pasillo de su casa, la calle, el parque… y cómo no, la escuela. Vero cursó sus estudios en el colegio Compañía de María de Santiago de Compostela, cuyo patio fue testigo de sus primeros pasos como futura futbolista. Vero siempre intentaba prolongar el tiempo del recreo para seguir jugando, aunque para ello se viera obligada a no entrar tarde a clase a base de subir las escaleras haciendo un sprint. Como actividad extraescolar, las horas de entrenamiento iban en aumento conforme iban pasando los años, pero ahí no se acababa todo: “Mientras había un poco de luz, había fútbol”.

Vero Boquete no solo le debe a su padre una genética propensa a la práctica del deporte rey, sino también su apoyo y su lucha contra la discriminación de las niñas. Y es que cuando se apuntó por primera vez a fútbol, había una norma que prohibía que chicos y chicas jugaran juntos y teniendo en cuenta que ella era la única alumna, solo podía entrenar para luego pasarse todos los partidos sentada en el banquillo. A pesar de ser muy pequeña (tendría unos cinco o seis años), nunca se rindió. Tampoco se rindió su padre, el cual luchó para que cambiaran las normas y de esta manera, empezó la carrera futbolística de la mejor jugadora española hasta la fecha.

Primera embajadora de LaLiga en activo

Recientemente, Javier Tebas la ha nombrado embajadora de LaLiga para expandir la marca, transmitir sus valores y difundir el fútbol femenino español. Así, el nombre de Vero Boquete se suma a otros como el de Fernando Morientes, Roberto Carlos, Marcos Senna o Raúl, aunque este último ejerce su labor desde Estados Unidos como country manager. Además de por sus títulos, el que fuera 7 del Real Madrid es recordado en la historia del fútbol por su compromiso y disciplina, aspectos que comparte con la jugadora de Santiago de Compostela. Patricia Coma es la actual responsable del Área Social de fútbol femenino del Espanyol y se siente muy orgullosa de haberla visto crecer como futbolista profesional. Para Coma, la clave del éxito de Vero Boquete reside en su exigencia y responsabilidad. “Para Vero, su trabajo es lo primero, su gran pasión, por eso ha sacrificado muchas cosas: salir, estar con sus amigos… Eso es algo que no todos los deportistas lo hacen”, asegura.

Muy querida en el Espanyol

Sus primeros pasos como profesional los da en el Prainsa Zaragoza en 2005 y dos años después, ficha por el Espanyol. Según explica Patricia Coma, el conjunto perico en aquella época contaba con un potencial económico importante, por lo que tuvo la oportunidad de juntar en sus filas a jugadoras como Silvia Messeguer, Marta Torrejón, Adriana Martín, Sara Serna y Vero Boquete entre otras. “Vero no era la única jugadora estrella, sino que había muchas otras que estaban a un nivel muy alto”, declara. Su segundo año fue cuando destacó y a partir de ahí, todos los entrenadores se dieron cuenta de que tenía algo muy especial. “Estaba despuntando de una manera que era muy difícil que se quedara”, recuerda Patricia Coma, la cual asume con pena que el futuro de cualquier jugadora destacada pasa por emigrar al extranjero. No iba a ser una excepción Vero Boquete, pero al Espanyol le queda el orgullo de haber tenido en sus filas a la mejor futbolista española de todos los tiempos y por ella sienten “admiración y gratitud”.

Salto internacional

Tras su paso por el club perico, la jugadora gallega hizo las maletas en 2011 para marcharse a Estados Unidos, país de las actuales campeonas olímpicas y del Mundo. Al principio, empezó jugando en la W-League, es decir, en el equivalente norteamericano de la Segunda División. Volvió al Espanyol y de ahí, otra vez a Estados Unidos, pero esta vez, para fichar por un gran club como el Philadelphia Independence y ser nombrada a final de temporada mejor jugadora de la liga regular. No estuvo sola en el equipo, pues el Philadelphia también contaba en sus filas con la presencia de otra internacional española: Laura del Río. De la Women’s Proffesional Soccer pasó al Energy Voronezh ruso y se convirtió en la primera futbolista española en disputar la Champions, competición a la que llegaría a la final con el Tyrëso sueco en 2014 y acabaría levantando la copa al cielo vistiendo los colores del Frankfurt alemán. Actualmente continúa jugando en la Busdesliga, pero esta vez, con el Bayern de Múnich. El conjunto bávaro fue eliminado de la Champions de forma temprana, aunque recientemente ha conseguido el título final de liga.

Queda mucho por hacer en España, pero ya hay camino adelantado

¿Qué es lo primero que hace falta en el fútbol femenino español para que se profesionalice y así los próximos talentos no tengan que emigrar a otras ligas? Tanto para Vero Boquete como para Patricia Coma, se trata de un problema cultural en el que hay que acabar con ciertos estereotipos, además de crear referentes para las niñas. En esto último también coincide el actual Responsable del Área de Fútbol Femenino de LaLiga, Pedro Malabia: “Nos están adelantando otros países europeos y hay que evitar la fuga de talentos. Nuestra aspiración es que las mejores futbolistas jueguen en nuestra liga y los clubes tienen que dar ese paso adelante. Tenemos que conseguir que igual que Cristiano Ronaldo y Messi son ídolos entre el público infantil, las niñas digan que quieren ser, por ejemplo, como Vero Boquete o como Laura del Río”.

Mucho quedar por hacer, pero también es mucho lo que hay adelantado. Dentro de la Liga Femenina española, las jugadoras tienen su equipación y su horario de entrenamiento, viajan en autobús, se hospedan en hoteles… “Nuestras chicas son unas privilegiadas. Hay otros deportes en España practicados por mujeres que tienen muchísimo sacrificio y cero repercusión”, asegura Patricia Coma.

Para Vero Boquete, es imprescindible que las niñas a las que les gusta jugar al fútbol vean que en el fútbol femenino existen posibilidades reales de profesionalización. “España es talento. Y no lo digo yo, lo dicen los resultados de nuestras selecciones inferiores, que juegan y ganan finales y son una potencia mundial. Sin embargo, años después, en categoría absoluta apenas podemos competir. Nuestra evolución se frena por la falta de apoyo y de mejores condiciones”, expone. El talento español también se muestra en el ranking FIFA, pues la selección femenina ocupa en la actualidad el puesto número 14. Canadá 2015 quedará en el recuerdo como el primer Mundial de la historia que ha contado con representación española. Atrás queda un largo camino y el logro anterior de la presencia en la Eurocopa 2013, donde las chicas de la Roja llegaron hasta cuartos de final. España le debe mucho a Vero Boquete, pues ella fue la autora del gol que clasificó a la selección para la competición europea. “Fue el mejor momento de mi carrera, el gol más importante y el más emocionante, en el último segundo. Supuso un punto de inflexión para el futuro del fútbol femenino español”, confiesa.

España recordará a Vero Boquete como la pionera del fútbol femenino nacional, mas la jugadora de Santiago de Compostela aclara que no es la única y que antes que esta generación, hubo otras mujeres cuyo esfuerzo merece respeto y agradecimiento y la mejor forma de agradecerlo es seguir luchando por un futuro mejor. Este es el compromiso que tiene ahora Vero con su deporte, según ella, “una responsabilidad que acepto con entusiasmo”.

Vero sí es profeta en su tierra

Respecto a la selección, a pesar de que Vero quería representar a España desde siempre y hacerlo lo mejor posible, no recuerda bien en qué momento la nombraron capitana del equipo: “Era una de las capis desde hacía tiempo y ser primera fue una sucesión. Es una responsabilidad y un orgullo, pero llevar el brazalete no significa nada: sería la misma y haría lo mismo sin él”.

Aparte del talento y la presencia destacada de una jugadora como ella dentro del fútbol internacional, hay otro punto a favor para llevar a cabo este progreso. Y es que desde que tuvo que emigrar, todo lo que ha sucedido alrededor de Vero Boquete ha tenido repercusión en el ámbito nacional. Es muy importante que una futbolista de semejante calibre se sienta querida y respetada en su país y así es como se siente Vero en España.

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