La nadadora de Badalona se cuelga el bronce en los 400 estilos, donde la húngara Katinka Hosszu batió un nuevo récord

Después de varias eliminaciones en judo, la ausencia de medallas en ciclismo y las derrotas en waterpolo mascullino y rugby femenino, parecía que la primera jornada olímpica de la delegación española iba a ser para olvidar. Sin embargo, ahí estaba Mireia. Y Mireia es sinónimo de garantía.

Al igual que ocurrió en Londres 2012, Mireia Belmonte fue la encargada de abrir el medallero español, con la diferencia de que esta vez no hubo que esperar tanto. Primer día y primera medalla: un bronce en los 400 estilos.

Remontada de Mireia y récord de Katinka

Mireia Belmonte con su medalla de bronce: Getty Images

La gran favorita para ganar el oro era la húngara Katinka Hosszu, la cual no falló y no contenta con el escalón más alto del podio, batió un nuevo récord estratosférico: 4:26.36. La plata fue a caer de manos de la estadounidense Maya Dirado, cuya marca recayó en 4:31.15. En caso de la nadadora española, para subir al podio, se vio obligada a remontar. “Me he sentido un poco rara, algo cansada, pero he luchado hasta que no podía más, hasta que mi cuerpo no tenía más fuerzas. A falta de 50 metros veía bastante lejos a la británica, pero nunca dejo de luchar. En los siete u ocho últimos metros no he respirado, que fuera lo que Dios quisiera, y he metido la mano por delante”, explica.

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